Tortilla de coliflor con chorizo y tomate frito

La tortilla la hemos comido entre dos, los macros de cada porción individual aproximados son los siguientes:

88,32 kcal.

56,4 gramos de grasas

49 gramos de proteínas

33,35 gramos de hidratos de carbono

Hoy una tortilla baja en hidratos, sanísima y muy rica, tortilla de coliflor. Os contamos cómo las hemos hecho. Os listamos los ingredientes primero:

-Coliflor (pesaba un kilo)

-Chorizo (100 gramos)

-6 huevos

-Hierbabuena

-Sal

-Aceite de oliva Virgen Extra (Una cucharada, 15 gramos)

-Tomate frito casero (200 gramos)

La coliflor la hemos hecho al vapor, según los entendidos en la materia, es la mejor manera, pues cocido en agua se pierden nutrientes. Una vez hervida y escurrida la trituramos un poco con la ayuda de un tenedor, y la mezclamos con seis huevos (nosotros usamos ecológicos o camperos, recordad, números 0 ó 1), hierbabuena picada (a Ana le flipa, es cierto que le da un toque de frescura muy rico), un poco de sal, y el chorizo cortado a trocitos. Nuestra recomendación es que miréis la etiqueta del chorizo que compráis, curiosamente el de Mercadona y Lidl no llevan nada «raro», porque es curioso, el chorizo es algo de antaño, se hacía para aprovechar todas las partes del cerdo en la «matanza», y también por ser un alimento que duraba bastante tiempo sin necesidad de ningún tipo de conservación en especial, sus ingredientes suelen ser carne de cerdo, pimentón, ajo y sal,  por todo ello no entiendo por qué le echan tantos conservantes, colorantes, E-XXX, azúcar y no sé cuántas cosas más que no sé ni pronunciar. Dicho esto, seguimos, el procedimiento es el mismo de cualquier tortilla, aceite a la sartén, vertemos todo, fuego fuertecito al principio, vuelta, y fuego un poco más flojo, la única salvedad es que no tapemos la sartén y comprobemos que se va evaporando el agua, pues la coliflor puedo soltar algo más de agua que si la hiciéramos con patatas.

Como último toque, le ponemos por encima una capa de tomate frito, el nuestro es casero, bueno, como dicen muchos «lo ha hecho la Thermomix», pero los tomates, la sal, el aceite y el bicarbonato, sí bicarbonato, ahora os explico, los hemos echado nosotros. El tema del bicarbonato lo echamos sustituyendo al azúcar que siempre dicen que echemos para restar acidez. Pues con el bicarbonato sale igual, no le echamos azúcar refinada, es más sano y tienes menos hidratos. Otro día hablaremos del bicarbonato sódico, tiene una infinidad de propiedades, sirve para muchísimas cosas y es muy barato.

Esperamos que os guste, a mí me encantó, pero recordad, no taparla y que evapore bien el agua. A comerrrrrr.

 

Lasaña de carne, sin harina.

Hola, hoy una receta ligerita para hacer una lasaña, ésta es de carne y con tomate frito casero, podéis hacerla con atún, verduras o lo que os más guste, hemos cambiado las láminas de lasaña por capas de calabacín, el resultado final podríamos decir que es el mismo, lo que le da gusto a la lasaña es el relleno, si éste es bueno y te gusta la lasaña es un éxito. Y como siempre decimos, es una manera de comer más verduras,  aprovechar lo que tenemos en casa (cocina de combate, jeje) y os aseguramos que te quedas mucho menos pesado después de comer. Probarlo una vez al menos, y si no os gusta, pues no pasa nada, hacedlas como siempre, pero por favor, hacedla, no la compréis precocinada. Buen provecho.

 

PAN SIN HARINA

 

Arriba os dejamos un vídeo para preparar pan sin harina, bueno sin harina de trigo, claro. Es perfecto para quien eche de menos las tostadas con mantequilla o aceite de oliva, para preparar bocadillos para poder a llevar a cualquier lado y como acompañante con alguna que otra comida. También os copiamos aquí los ingredientes y la forma de hacerlo.

Media taza de harina de lino (se muelen las semillas de lino en un molinillo o se compra molida)

Media taza de harina de coco (igual que el anterior pero con coco rallar)

2 claras de huevos frescos

3 huevos frescos enteros

1 cucharada de vinagre de manzana

1 cuchara de café de bicarbonato de sodio

Medio vaso de agua

Aceite de oliva

Mezclar media taza de harina de semillas de lino , media taza de harina de coco y 1 cuchara de café de bicarbonato. En otra fuente 2 claras de huevo, 3 huevos enteros, 1 cucharada de vinagre de manzana y medio vaso de agua, una vez mezclados los unimos con las harinas y mezclamos bien. Dejamos reposar 15 minutos. Horno 180 grados, en un recipiente untado con aceite vertemos la masa y al horno entre 35 y 40 minutos (nosotros pusimos 37 minutos y fue suficiente, pero depende de cada horno). Después del tiempo indicado, a disfrutarlo!!! Consejo: Conservarlo en el frigorífico, nosotros lo tostamos y lo usamos como lo harías con cualquier otro tipo de pan, las porciones más pequeñas que un pan «normal», pues éste te llena bastante. Si os gusta para aprovechar que encendéis el horno, podéis hacer la misma receta doble o triple y hacer varios recipientes o panes más grandes. Esperamos que os guste.

Albóndigas de brócoli rellenas de queso

Otra receta fantástica para «engañar» a gente como a mí que no le gustan mucho las verduras. Me encantan, la verdad. Aquí os dejamos la receta.

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Ingredientes:

-Sal

-Pimienta

-Aceite de oliva virgen extra

-Un huevo

-40 gramos de harina de almendra

-Queso (nosotros pusimos queso de cabra, pero puedes poner el que más te guste)

-50 gramos de cebolla

-150 gramos de brócoli

Precalentamos el horno a 200 grados.

Picamos la cebolla finita, como consejo, si se refríe un poco con aceite y después se mezcla el resultado es mejor.

El brócoli lo hicimos al vapor durante 14 minutos a temperatura media, al vapor conserva más propiedades que si lo hacemos hervidos, aunque si lo haces hervido puedes aprovechar el agua que lleva muchos nutrientes para preparar otra comida y enriquecerla. Cuando se enfríe un poco se pica en una picadora o en Thermomix.

A continuación mezclamos el brócoli, el huevo, sal y pimienta al gusto, la cebolla y los 40 gramos de harina de almendra para hacer una masa, después amos cogiendo y haciendo bolitas o albóndigas, en el centro hacemos u hueco y le ponemos un dadito de queso y las cerramos. Después al horno con un papel o lámina de hornear de silicona debajo para que no se peguen , y le echamos un poco de aceite por encima, se puede echar el aceite con un pincel o con las manos. Recordad 200 grados y el tiempo es un poco a ojo, hasta que se vean doraditas.

Nosotros las acompañamos con verduras hechas al horno, ya que lo encendimos…, pero podéis echarle tomate frito, salsa de yoghurt…

También podéis añadirle otras especias que os gusten, cúrcuma, cardamomo, no sé, id probando y darle el toque que más os guste, o id variando. Espero que la disfrutéis.

 

Dándole vueltas al «coco».

Pues sí, hoy estamos dándole vueltas al «coco», un alimento que para mí hasta hace relativamente poco ha pasado desapercibido, y que solo he consumido esporádicamente en alguna feria o en Navidad. El coco es un alimento apasionante, de él se extrae el aceite, agua, leche de coco, la «carne»del propio coco, se deshidrata y se presenta el coco rallado, azúcar de coco, incluso se fabrican colchones y almohadas utilizando como materia el propio coco. El valor nutricional es bastante interesante.

Valor nutricional por cada 100 g de pulpa
Energía 354 kcal 1481 kJ
Carbohidratos 15.23 g
 • Azúcares 6.23 g
 • Fibra alimentaria 9 g
Grasas 33.49 g
 • saturadas 29.70 g
 • monoinsaturadas 1.43 g
 • poliinsaturadas 0.37 g
Proteínas 3.3 g
Tiamina (vit. B1) 0.066 mg (5%)
Riboflavina (vit. B2) 0.02 mg (1%)
Niacina (vit. B3) 0.54 mg (4%)
Ácido pantoténico (vit. B5) 0.3 mg (6%)
Vitamina B6 0.054 mg (4%)
Ácido fólico (vit. B9) 26 μg (7%)
Vitamina C 3.3 mg (6%)
Calcio 14 mg (1%)
Hierro 2.43 mg (19%)
Magnesio 32 mg (9%)
Fósforo 113 mg
Potasio 356 mg (8%)
Zinc 1.1 mg (11%)

Podéis tomarlo como postre, entre horas, después de hacer deporte, llevarlo a la playa, al hacer senderismo…

Hoy en día se encuentra en cualquier sitio, incluso en la frutería de vuestro barrio es posible que haya, suele tener un precio bastante económico, yo he llegado a comprarlo a menos de 70 céntimos de euro la unidad, aunque puede variar de un lugar a otro. Al elegirlo hay que comprobar que no esté roto y moverlo, cuanta más agua tenga dentro más se escuchará y también pesará más, éste sería una buena elección.

Ahora viene lo bueno, ¿cómo se pela un coco?, tranquilos, solución aquí:

Utensilios necesarios, o los que yo uso después de haber probado varios métodos, sacacorchos, colador, recipiente, martillo, pelador y cuchillo. Cuando abrí el primero me sorprendió lo fácil que era, tan pronto como abras 3 ó 4, te puedes dedicar a ello, jejeje, en serio, es más fácil de lo que parece, depende de la habilidad de cada uno, está claro, pero hay aplicaciones de móvil que son más difíciles. Una vez que lo peles puedes dejarlo en su mismo agua y añadirle un poco más y a la nevera, a mí me gusta mucho fresquito, sacia mucho y estás comiendo algo que no es industrializado. Además las grasas del coco son muy buenas.

El agua de coco también tiene muchas propiedades y dicen que hidrata muchísimo, la naturaleza es sabia y coloca de manera natural este fruto en zonas desérticas o con temperaturas elevadas. También la podéis conseguir en forma de latas o tetabricks.

La leche de coco la extraen prensando la pulpa y añadiendo agua, si bien aquí comentar que de momento no he encontrado muchas bebidas de este tipo que me merezcan la pena, suele ser muy caras, con un porcentaje de coco muy bajo, mucha agua, y lo peor, grandes cantidades de azúcares, conservantes, aceites vegetales y cosas que no sé ni pronunciar, así que mirar los ingredientes antes de comprarla y recordad que los ingredientes en los productos se listan de mayor a menor proporción, es decir, que si lo primero es agua, lo segundo azúcar y lo tercero coco, tiene más azúcar que coco.

Por su parte, el azúcar de coco tiene un índice glucémico bastante bajo, esto significa que la reacción de tu cuerpo ante este azúcar es menos «bestia» que la que tiene con el azúcar refinado. Nosotros evitamos los azúcares, sólo utilizamos muy de vez en cuando stevia, a ser posible natural, pero es como todo, si estás empezando, estás muy acostumbrado al azúcar refinado, pues bueno, cambiarte al azúcar de coco ya es una mejora, si encima reduces la cantidad y en vez de dos cucharaditas que le echabas antes le echas una ahora, pues está claro que estás mejorando, que es de lo que se trata.

El aceite de coco sí lo usamos bastante. Para cocinar es de los mejores, pues aguanta muchísimo la temperatura, además da un sabor muy rico a todo. Últimamente intentamos cocinar con aceite de coco, y el de oliva virgen extra utilizarlo para comerlo crudo y aderezar las ensaladas. En cuanto al aceite de coco señalar que a veces ponen «aceite de coco virgen extra», o términos similares, pero el aceite de coco no tiene variedades como el de oliva, solo observar si tiene origen ecológico, que no lleve más ingredientes adicionales, etc. También lo usamos muchas veces con el café, sí con el café, empecé a tomarlo solo cuando antes siempre lo tomaba con leche, pues si le añades al café solo una o dos cucharaditas de aceite de coco le da un punto muy bueno, al menos a nosotros nos gusta, y si vas con prisa o no tienes muchas ganas de tomar nada por la mañana te aseguro que tomarte un café con aceite de coco te da energía para toda la mañana y no tendrás hambre. Pruébalo, lo peor que te puede pasar es que no te guste.

Y por último el coco rallado. Lo hemos utilizado para hacer masas de pan, «dulces» tipo bizcochos y yo a veces lo mezclo con yogur natural. El coco rallado lo puedes utilizar como harina.

Acabamos aquí hoy, os dejamos algunas ideas después de calentarnos el coco, y esperamos que os sean útiles, cuidado con el martillo, por favor.

 

QUICHE SIN HOJALDRE

 

El quiche es una especie de tarta salada rellena de verduras, bacon y otros ingredientes de origen francés, normalmente se hace con hojaldre o masa quebrada, pero os traemos una receta para hacer una exquisita quiche de las nuestras, LOWCARB.

 

Ingredientes: Cuatro champiñones grandes, aceite de oliva, mantequilla, espinacas, 6 huevos, sal, pimienta negra y 200 gramos de nata líquida.

La nuestra la hemos hecho rellena de espinacas y champiñones, pero como siempre os decimos, podéis echar lo que más os guste o lo que tengáis por casa. Os animamos a probar distintos ingredientes y a que compartáis vuestros comentarios para darnos más ideas.
Se refríen cuatro champiñones grandes con aceite de oliva. Por otra parte rehogamos espinacas con un poco de aceite.
En un bol mezclamos 6 huevos y 200 gramos de nata líquida, a este bol le añadimos los champiñones y las espinacas, un poco de pimienta negra y sal. Untamos un recipiente con mantequilla y vertemos la mezcla y ponemos queso por encima. Al horno 190 grados durante 20 minutos.

LASAÑA LOWCARB

Hoy traemos una receta de lasaña apta para dietas bajas en hidratos de carbono, dietas cetogénicas, sin harina, que está muy buena, podéis añadir los ingredientes que más os guste, y después de comer un buen trozo no te sentirás tan pesado como cuando comes una industrial, además de que le estás haciendo un gran favor a tu cuerpo, y por ende, a ti.

Dicen los entendidos que para saber cuándo dejar de comer, el truco es llegar a un punto en el que estando saciado y sin hambre puedas salir corriendo si te hiciera falta.

Tenéis un vídeo de 2 minutos de la receta aquí:


Ingredientes: Champiñones o setas, aceite de oliva, queso mozarella, calabacines, cebolla, queso parmesano.

Cortamos el calabacín en láminas, podemos usar un pelador y se hierve durante 5 minutos en un recipiente con agua.
Cortamos la cebolla, la refreímos con aceite y añadimos las setas. Después añadimos las gambas.
En un recipiente adecuado vertemos un poco de aceite y vamos colocando las tiras de calabacín, encima ponemos el relleno de cebolla, calabacín y gambas y también ponemos el queso mozarella y el parmesano. Este proceso lo repetimos para hacer dos o tres capas, depende de como nos guste. En la última capa cubrimos con queso parmesano y orégano. Por último al horno 25 minutos, 180 grados, y 5 minutos más para gratinar.

Deseamos que os guste, lo bueno de esta receta, es que teniendo calabacín y queso, podemos añadirle los ingredientes que tengamos por la nevera y crear nuestra propia receta de lasaña.

 

Pulpo a la gallega o «a feira»

IMG_1746Hoy pulpo a la gallega, o como dicen los gallegos, que al fin y al cabo son los creadores de la receta y los que mejor la hacen, pulpo a feira. El valor nutricional es excelente para alimentación baja en hidratos, por cada 100 gramos de producto tiene 89,80 Kcal, 17,9 proteínas, 1,4 de hidratos de carbono y 1,4 de grasas. A nosotros nos gusta mucho, y mi gente más cercana, que siempre me dicen la verdad, me comentan que me sale muy bien, así que, a pesar de que sigo pensando que no le hago nada especial, os paso la receta. Aquí el vídeo de la receta:

Lo primero es el pulpo.

Si lo compras congelado solo hay que esperar a que se descongele a su ritmo en el frigorífico, normalmente de un día a otro, si lo compras fresco es mejor congelarlo al menos un par de días,este es uno de los trucos para que salga tierno.

El tamaño.

Lo que no te gusta, no me gusta elegir. Normalmente se compila en Alcampo o uno congelado que tiene el Lidl, ambos de precio parecidos y buenos resultados.

En un recipiente suficientemente grande con agua hirviendo, añado 2 ó 3 hojas de laurel y una cebolla grande y una media en una pequeña cortada por la mitad. Metemos y sacamos el pulpo tres veces para «asustarlo», aunque ya sea el pobre ni se siente ni la almohadilla, ni el aire ni el barco, ni después se dejará dentro del recipiente entre 35 y 45 minutos a fuego fuerte hasta que esté tierno, se puede ir pinchando y comprobarlo, pues depende del tamaño del tiempo. Describe el caso y se corta, yo suelo cortarlo con las tijeras, lo que es más rápido, así como también, dejarlo reposar y enfriar un poquito, que si no os quemaréis .

Por último, yo mezclo sal gorda, pimentón dulce y pimentón picante, se espolvorea por encima y le dice por último aceite de oliva virgen extra. Esto es un gusto del consumidor, más o menos picante. A disfrutarlo.

Pizza sin harina buenísima, cetogénica, KETO

Receta de pizza sin harina.

Empecemos por una de mis favoritas, una pizza que no lleva harina, sanísima, buenísima, y éso que a mí no me gusta la coliflor. Os dejo un enlace a un vídeo donde se ve el proceso.

Ingredientes:

Una coliflor (cuanto más grande, mayor será la pizza)

150 gramos de queso mozzarella o cualquier otro (mira la etiqueta, si no tiene ningún E-lo que sea, mejor, el queso suele ser leche, cuajo y sal).

Un huevo (nosotros utilizamos ecológicos o camperos, ¿sabes diferenciarlos?, el primer número que aparece en el huevo te dice cómo se han criado, el 0 y el 1 son los mejores).

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Sal

Tomate frito (nosotros lo hacemos casero, tomates buenos, aceite de oliva virgen extra y sal).

Los siguientes ingredientes pueden variar depende del gusto, os indicamos los que utilizamos en esta pizza:

Cebolla, pimiento rojo, gambas, mejillones, salmón ahumado y orégano.

Vamos al lío:

Primero rallamos la coliflor, nosotros usamos la Thermomix.

En un recipiente, mejor una fuente de cristal o porcelana, 8 minutos a máxima potencia en el microondas. Una vez que termine, dejarlo enfriar un poco y escurrir todo el agua que podamos, usando un escurridor o envolviendo la coliflor con un trapo limpio y apretando para que escurra.

Mientras rallamos 150 gramos de queso.

Mezclamos la coliflor, el queso y el huevo

Precalentamos el horno a 180 grados.

Estiramos la masa sobre un papel de horno, lo ponemos en la bandeja y lo metemos al horno durante 20 minutos.

Pasado el tiempo, sacamos la base y añadimos el tomate frito, verduras y todos los ingredientes que deseemos, terminando con el queso y el orégano, nosotros usamos mozzarella, y gratinamos 5 minutos a 180 grados.

Y listo, cortarla y disfrutarla.

Algunos consejos:

Después de hacerla muchas veces, el tema de escurrir bien la coliflor es importante.

Al estirarla darle la forma que os guste, redonda, cuadrada…

El grosor también al gusto, lógicamente cuanto más fina «menos peso aguantará» y se romperá antes, y me refiero al peso de los ingredientes que le pongamos, jejeje.

Normalmente nos la comemos en plan finos con cuchillo y tenedor, pero si la ponéis más gordita se puede consumir con la mano.

A diferencia de la normal de harina, nos sentimos mejor, no acabamos tan hartos ni pesados, y comiendo así, hemos perdido grasa. Además es una forma de comer verduras para los que nos gustan menos, y personas alérgicas a la harina, celíacos o intolerantes es una variable para que puedan consumir pizza.

Deseamos que os guste.